Disfunción sexual eréctil

"Se produce cuando el hombre no puede alcanzar y/o mantener una erección con una rigidez suficiente, que le permita una relación sexual satisfactoria."

El mecanismo de la erección es muy complejo y requiere de una perfecta sincronización neurológica y vascular para llegar a un estado más o menos durable en el cual el órgano sexual masculino permanece firme y elongado.

Cualquier problema que afecte al cerebro, a la columna o médula espinal, a los nervios erectores, al tejido esponjoso o a la túnica albugínea, a las arterias, las venas o a la producción de testosterona, puede dificultar una erección normal.

Esta disfunción no debe confundirse con baja libido (deseo sexual), con la incapacidad de lograr un orgasmo, o con la eyaculación precoz. Muchos hombres tuvieron, tienen o tendrán en forma ocasional algún problema de erección, si ello se repite más frecuentemente, no dude en consultar con el médico especialista.

Hoy se calcula que el 52% de los varones mayores de 40 años presentan en algún grado esta disfunción, también sigue siendo cada vez mayor la cantidad de jóvenes que se presentan por este problema y por eyaculación precoz.


La consulta con profesionales de experiencia en este campo, un buen diagnóstico y un tratamiento adecuado es el camino indicado para superar la situación y volver a tener una vida sexual plena y feliz.




La erección se produce gracias a la capacidad del pene para llenar con sangre los cuerpos cavernosos que posee. En estado fláccido, la sangre circula libremente a través de los cuerpos cavernosos sin acumularse.




Durante la erección, el calibre de las arterias aumenta, mientras que las venas, por efecto de la presión de la sangre acumulada en los cuerpos cavernosos, se cierran evitando la salida de la mismas. Esta acumulación produce la rigidez y el aumento del tamaño propias de la erección.

 


Copyright 2009 © Dr. Juan J. Barraza